Servicio de Búsqueda y Salvamento Aéreo (SAR) 138                       

Historia

 

Los Inicios

La Aviación Civil deportiva en Chile surgió durante los albores de la actividad aérea mundial, a principios del siglo XX. Aviadores pioneros en esos tiempos fueron José Luis Sánchez Besa y Emilio Edwards Bello, quienes estudiaron aviación en Francia, volaron un biplaza en 1908 y compitieron en Europa durante ocho meses, destacando el nombre de nuestro país en diversas competencias en Europa.

Poco después, el 21 de agosto de 1910, se realizó el primer vuelo en avión en Chile. Piloteando un avión Voisin, el chileno César Coppetta hizo que en nuestra patria prendiera en forma definitiva el entusiasmo por la aviación.

 

El Aero Club de Chile

La rápida acogida que la actividad aérea tuvo, se tradujo en la fundación de la primera entidad de aviación deportiva del país: El Aero Club de Chile, creado el 2 de abril de 1913 en Santiago. Seis pilotos y dos viejísimos biplanos fueron el inicio de este club, gracias a cuyos esfuerzos se creó el primer aeródromo del país, en la localidad de Batuco y se realizó en Chile la Primera Conferencia Aeronáutica Panamericana.

En 1920 el Aero Club de Chile se integró como miembro activo a la Federación Aeronáutica Internacional (FAI), organismo con sede en París que agrupa a la aviación deportiva mundial.

 

Nace el Club Aéreo de Chile

Como consecuencia de la primera Guerra Mundial desapareció el Aero Club. Sin embargo, poco después y gracias a la visión y el entusiasmo del Comodoro Arturo Merino Benítez, el 5 de mayo de 1928 se funda el Club Aéreo de Chile, que en el corto plazo, con el apoyo de la Fuerza Aérea de Chile, ya contaba con filiales en Temuco, Punta Arenas e Iquique. Pronto éstas y otras filiales se convertirían en clubes aéreos independientes.

En la década de los 30, la crisis económica puso en jaque la supervivencia de los clubes aéreos. Fue entonces cuando nació la campaña "Alas para Chile", por iniciativa del recordado aviador civil Antonio Marín Cuarteró.

La campaña contó con la cooperación de la nación entera, que todavía conservaba el recuerdo del terremoto de Chillán, en el que muchas personas murieron al no haber suficientes aviones para trasladarlas hacia centros médicos.

La campaña Alas para Chile sirvió en ese entonces para crear conciencia nacional del rol de la aviación deportiva en el desarrollo del país. Con los fondos reunidos se compraron 150 aviones destinados a los clubes aéreos, lo que permitió consolidar definitivamente la aviación deportiva nacional.

 

Federación Aérea de Chile

La necesidad de contar con una entidad que agrupara a todos los clubes que se habían creado durante esos años fue el antecedente natural de la creación de la Federación de Clubes Aéreos de Chile, fundada el 16 de octubre de 1946 y que en 1948 tomó su denominación actual de Federación Aérea de Chile. Desde entonces, la FEDACH ha cumplido un papel preponderante en el fomento y desarrollo de la aviación civil.

Hoy en día la Federación Aérea de Chile se encuentra fuertemente comprometida con el desarrollo de la aviación civil en nuestro país y la formación de pilotos en su primera etapa.

La red de aeródromos de propiedad o administrados por los clubes aéreos a lo largo del país se mantiene sin costo, al servicio de la ciudadanía y de la seguridad nacional, cumpliendo así con uno de los lemas que la Federación ha mantenido desde sus inicios, hace más de 50 años: Servir a la comunidad nacional.

 

 

Biografías

Acerca de JOSE LUIS SANCHEZ BESA y EMILIO EDWARDS BELLO

Correspondió el honor de ser los primeros Chilenos en recibir instrucción de vuelo en avión, quienes entusiasmados por las hazañas que en el viejo continente ejecutaban los precursores de la Aeronáutica Mundial, en diciembre de 1908, ingresaban a la Escuela de Aviación de Mourmelon Le Grand, en las cercanías de Reims.

Tras recibir sus primeras lecciones de parte de los hermanos Gabriel y Carlos Voisin y, pese a su escasa experiencia en el aire, ambos participaron en Agosto de 1909 en el gran meeting de aviación de Reims, más conocido como "Gran Semana de Champagne", compitiendo con aviadores de nota como Henri Farman, Hubert Latham, Louis Bleiriot y Glenn H. Curtiss.

Aun cuando por prohibición familiar, luego de sufrir un grave accidente, Edwards debió abandonar las actividades aéreas, su nombre quedo inscrito entre los pioneros de la Aeronáutica Nacional.

Sánchez Besa por su parte, no solo continuó participando en importantes competencias de carácter aéreo, sino que se dedicó al diseño y construcción de aeronaves, adquiriendo merecida fama en ese campo, hasta que, el inicio de la Primera Guerra Mundial le obligo a entregar su fábrica al gobierno Francés.

En el intercambio, a solo siete años del histórico vuelo de Kitty Hawk, los cielos chilenos serían testigos de la conquista del aire.